Alberto Goldenstein: La materia en los bordes. Fotografías 1982-2018, Museo de Arte Moderno, 2018







Esta es la primera muestra retrospectiva del trabajo de Alberto Goldenstein (n. Buenos Aires, 1951), un artista que con su obra contribuyó a la renovación de la fotografía dentro de las artes visuales contemporáneas en el contexto argentino. Este recorrido se centra en los rasgos esenciales de su trabajo, los que refieren a la fotografía como un rito personal, ambulante y taciturno.

Las imágenes de Goldenstein tienen una relación con el tiempo de una moderada actualidad, transversal a toda su obra. Una actualidad que no está abiertamente preocupada por la contemporaneidad, sino por el apego que el artista tiene a su programa estético: experimentar un estado creativo mientras fotografía, un gesto que se ubica en el borde entre lo moderno y lo contemporáneo. Goldenstein enfatiza la intención, lo que da origen al acto de hacer una fotografía, el acontecimiento se vuelve entonces la negociación extraordinaria que hace el artista frente a lo que se mira, lo que se elige incluir en el encuadre. Esa tensión se manifiesta a través de una ambivalencia entre el gesto del artista moderno, romántico, paseante, y el contemporáneo, el que presume su leve distancia de lo real.

El Museo de Arte Moderno propone un acercamiento a la construcción de la mirada de Goldenstein, la cual desde los inicios de su carrera en la década del 80, encuentra resonancias con la escuela norteamericana, cuya premisa humanista centró el valor en la experiencia y avanzó sobre el canon visual tradicional alterando las prácticas técnicas de la fotografía en pos de una idea democratizadora de la visión. Desde allí, Goldenstein forja una visualidad propia que lo ubica en relación con el entorno real y, aunque desinteresado en la representación construye sus imágenes a partir de su vivencia en las ciudades y el paisaje urbano que le fascina. Su mirada traza un equilibrio entre lo poético y lo indicial. Sus imágenes descansan en una íntima certeza: allí, en lo evidente y trivial, se concentra el asunto vital de su relación poética con el mundo.

Esta retrospectiva se compone de diferentes pasajes. Las series fueron especialmente editadas para esta muestra y se hicieron bajo un doble movimiento: amplificar el acceso a cada uno de sus trabajos, históricos y recientes, exhibiendo numerosas fotografías inéditas, y al mismo tiempo, la posibilidad de revisar toda su producción generó nuevas inquietudes que excedieron a las tomas fotográficas y se trasladaron a la relación material con el espacio. La muestra avanza, en el contexto de la producción de Goldenstein, al incorporar el diseño de dispositivos de montaje como parte de sus obras.

Americanas (1982-1983) es la serie que pertenece al período de formación del artista en la ciudad de Boston, con una selección de treinta fotografías blanco y negro que representan los gestos visuales fundantes en su obra. La mirada sobre las calles de la ciudad, los monumentos públicos, los retratos de amigos y amantes, el público en los museos y la relación con la historia del arte, las vidrieras, son algunos intereses que se reiteran a lo largo de toda su carrera. Otra iniciación para él, fue concebir el movimiento sin rumbo en las calles de la ciudad, como el modo de llevar a cabo sus fotografías, operación que tantas veces repetirá, después.

Un momento especial de esta exposición es la selección de más de 200 fotografías proyectadas bajo el nombre de una de sus series más reconocidas, Mundo del arte (1988-2000). Además de los retratos de artistas de la década del 90 que integraron originalmente esa serie, se puede ver gran cantidad de material inédito que acerca el contexto donde se forma una escena artística vivificante como fue la que rodeó al Centro Cultural Rojas. En el momento de la realización de estas fotos, Goldenstein no las consideraba parte de su producción artística, sin embargo, en la actualidad conforman un invaluable archivo afectivo de la escena artística contemporánea de Buenos Aires. Además de ser el retrato uno de los desafíos que más le interesan a Goldenstein, en aquella serie aparece otro de los rasgos identitarios de su obra: al nombrar en aquel momento a un grupo de amigos artistas como Mundo del arte, estaba creando ese mundo y asumiendo que el valor se gesta en lo íntimo, esta operación se relaciona con una idea inclusiva, empoderada del arte. Aquella visión utópica de sus referencias artísticas, se traduce en este contexto como un mojón de la contemporaneidad.

Otra de sus series más relevantes es Mar del plata (2001) que en esta muestra se compone de once fotografías, algunas expuestas por primera vez. Esta serie condensa con solidez la atmósfera del balneario, el fantasma del esplendor aristocrático de otras épocas en convivencia con los hábitos de la cultura popular, bajo una mirada que modula con precisión el carácter crítico del artista. Inaugura además el formato de ensayo en la carrera de Goldenstein, quien hasta el momento ubicaba su práctica dentro del cauce intuitivo mientras que en este trabajo afirma su gesto, concentrándose en una dirección.

Para el espacio central de la muestra, la selección reúne imágenes de Buenos Aires, algunas pertenecen a su clásica serie Flaneur (2004) y otras inéditas recorren un período de 1988 hasta 2017. Goldenstein ha inventado una imagen de la ciudad que recupera las intenciones de la tradición fotográfica que tiene por referencia: la desjerarquización de los temas, la impronta solitaria de la vida moderna, la nostalgia frente a las formas, el gusto por los avatares del progreso. En estas fotos está la presencia de la perplejidad del artista frente al resplandor de las cosas.

De los trabajos más recientes, se incluye una serie de fotografías de metrópolis que recorrió entre 2010 y 2017, como Berlín, Londres, París y Miami, imágenes que continúan la trama de anteriores series y acentúan su inclinación por el movimiento, el uso del color y las pequeñas escenas que logra capturar en una operación por sustracción. Da la impresión que esas escenas siguen por fuera de los encuadres, escenas que no vemos, que están entre unas fotos y otras, y que revelan aún más información sobre la obra de Goldenstein.

Y Miami (2018) su última producción incluída en esta muestra, es una serie de fotografías alrededor de ferias de arte en el formato de una publicación. Arrojado a la velocidad que es tan propia de estas ferias, Goldenstein ofrece un trabajo que mueve sus propias fronteras cuando la contemplación es reemplazada por la reacción. El uso plástico del color y la respuesta inmediata a los estímulos en estas imágenes, fueron las claves para adoptar la forma de una revista.

Esta retrospectiva concreta una visión panorámica sobre el trabajo de Alberto Goldenstein y lo hace creando movimientos dinámicos alrededor de sus imágenes: un pasado que se actualiza tras la revisión de su archivo y un presente que se abre a nuevas posibilidades de pensar su producción.

Carla Barbero, Curadora

Fotos: Walter Carrera, gentileza del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.